lunes, 1 de agosto de 2016

Somos polvo, y no existe nadie, 
en todo el sistema solar, 
capaz de convertirnos nuevamente en materia.

Me he convertido en una espiral de amasijos
en la cama de mi cuarto, 
entretejiendo la telaraña masiva de mi cabeza.

Estoy en peligro de extinción por dentro
y no hay nadie medianamente capaz de 
hacerme volver.

Quiero encontrarme nuevamente
sonriendo como solía hacerlo.

Quiero sorprenderme encontrando
a alguien feliz que me contagie su risa.

Vivir parece fácil cuando el camino es recto, 
pero contigo voy en zic zac, 
a veces en un bucle sin cambio, 
y solo quiero cambiar de órbita.

Ya no sé si quiero quedarme, 
coserme las heridas sin anestesia
ya es rutina.

He sido muy ingenua, 
pensando que era el todo de alguien y no su mitad, 
pensando en crecer y subir.

Pero voy cuesta abajo y se me olvida, 
quererme.

Has hecho de mi corazón tuyo, 
pero sin ser capaz de cuidarlo como tal.

Y ahora solo quiero a alguien 
que me devuelva mi risa, 
mis mariposas robadas 
y mi calma.

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