martes, 8 de marzo de 2016

Se me estremece el corazón
con cada aliento que choca, contigo
Cada golpe a ciegas,
cada recuerdo en cada esquina,
los labios sangrando,
y la vida dividida, en momentos
que no acaban, en bucles,
que se suceden, que te hielan la sangre,
te hacen temblar y acaban con tu ser.
Cada pregunta sin respuesta,
cada afirmación seguida de un pero,
que no tiene fin.
Los sueños incompletos, las inseguridades
y todo eso
las pesadillas siempre siguiendo el camino,
lo duro de mirar a los ojos y ver
que no hay nada de lo que antes veías,
cuando se apaga la luz y no queda nada,
porque nada quiere permanecer, porque nada es
suficiente, porque no eres suficiente,
y te duele,
y te arrancas la vida a pedazos, y mordiscos,
y la piel se vuelve seca, y no quieres que nadie,
nunca te vuelva a tocar,
y olvidas los abrazos,
el calor de otra piel,
y ya no miras como antes,
porque antes ya no existe,
ya no existes,
y todo se acaba, se evapora el mar de tus lágrimas,
y la sangre de tus venas, y acabas por dejar de ser.

Hojas en blanco revoloteando como mariposas  a mi alrededor
Pensamientos encadenados en la cárcel de mi cabeza,
sentimientos escondidos, protegidos por miedo al dolor a salir
Cada palabra que escondes, cada herida que te guardas,
¿qué hace de ti?
un cobarde, un valiente, un insensato
El dolor a fuego lo vivo ahora,
de ese que parece que te quema la carne, que te arde las entrañas,
y aún así quién soy yo para hablar del dolor?
y aún así qué es el dolor?
El dolor es ausencia de felicidad,
al igual que el frío es ausencia de calor...
El dolor no existe como tal,
el dolor es imaginación
desvarios de la mente
El dolor nos hace más sabios,
pero también más reacios, más ariscos
y solitarios,
el dolor nos encierra, nos pone cadenas
nos atormenta y nos quita nuestro ser
Pero no sé qué hago yo hablando de dolor.