miércoles, 8 de junio de 2016

¿Sabéis lo que se dice? Yo no.


Os hablo de que el acto no es tan importante en si mismo como la persona que lo realiza, a veces cambiamos y nos quedamos en los brazos de una sola persona, creyendo que solo esa es nuestra casa, haciendo de ella nuestro hogar y nuestro refugio, nuestro salvavidas y nuestro caparazón. Pero nadie nos ha enseñado qué pasa cuando pierdes todo eso, nadie nos prepara para lo que inevitablemente en la vida de cualquiera ocurre, y es el abandono, propio y ageno, la tristeza de ver como cada parte de tu casa se va destrozando, como algunas partes se han ido oxidando, como todo va evolucionando y cambiando, y por mucho que te esfuerces no hay magia astral que pueda volver a revivir lo que antes tan vivo estaba.
Los humanos somos así, somos seres perdidos que necesitan siempre, de alguien mas para subsistir, como es el ejemplo de nemo y las anémonas, el problema viene cuando nadie te ha enseñado a afrontar el problema, cuando te adaptas a lo bueno pero las situaciones malas acaban por destrozarte y hundirte, y no te preparan para cuando tu anémona ya no quiere más a Nemo, no te dicen como salir, como cambiar o como mejorar. Los humanos necesitamos eso, dar para recibir y viceversa, cuando esto falla, se debilita el vínculo, se deshacen las redes formadas entre dos y vuelves a ser uno, vagando solo, nuevamente, en busca de otra anémona u otro Nemo, que no te deje tirado en medio de la batalla, alguien que te aguante y te apoye, con quien formar un equilibrio y estar en armonia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario